Recuerdo la primera vez que vi jugar a Ferran Torres. Fue en el Mundial Sub-17 hace algo más de dos años. Me impresionó desde el primer momento. Se le veía muchísimo talento y descaro. En aquellos tiempos el Valencia, a través de la figura de Mateu Alemany, realizó una apuesta sin precedentes y lo blindó con ficha de primer equipo.

Durante sus dos primeras temporadas no acabó de mostrar la clase de jugador que es. Siendo el atrevimiento una de sus principales virtudes, pocas veces optaba por desbordar al lateral rival. Se le veía demasiado encorsetado y pendiente de las labores defensivas.

Más allá de su gran partido ante el Sporting o su gol salvador en Montilivi, en contadas ocasiones se veía a ese futbolista que siempre había llamado la atención. Tanto en las categorías inferiores del Valencia, donde siempre ha jugado con gente mayor, como de la Selección, donde es uno de los más destacados de su generación.

Esta temporada tenía que dar un paso adelante. Sin ir más lejos, venía de ganar el Europeo Sub-19 siendo el héroe de la final con un doblete. En el club había mucha confianza en él y tenía que demostrar que era una cuestión de tiempo ver su verdadero nivel.

Desde su exhibición ante el Lille ha destrozado el caparazón. Cada día juega con más confianza y se atreve a probar más cosas. Lleva cuatro goles y tres asistencias en los últimos siete encuentros y está siendo de los jugadores más determinantes partido tras partido. Es un generador nato y lo está demostrando con números.

El de Foios tiene un plus. Ese añadido es el de ser canterano, con todo lo que ello supone. Cada celebración demuestra su amor por el escudo. Es valencianista de cuna y ha pasado por todas las categorías para cumplir su sueño. Eso no tiene precio.

Lo mejor de Ferran es que todavía no ha mostrado ni su 70%. Tiene un potencial ilimitado y también muchas cosas por pulir. A veces se nos olvida que todavía no tiene ni 20 años y no se le adivina techo.

Ferran Torres es un jugador llamado a marcar una época con el murciélago. El Valencia tiene un jugador para una década. Hay que blindarle y rodearle bien.

Publicado en SUPERDEPORTE el 12 de diciembre de 2019