Carlos Alcaraz ha logrado hoy su primer título de Grand Slam. Ante Casper Ruud (6-4, 2-6, 7-6, 6-3) y en la pista Arthur Ashe, ha levantado el título del US Open. De esta forma, consigue despojarse, por fin, de la etiqueta de promesa y confirmar las grandísimas expectativas que había depositadas en él.

Su triunfo tiene doble premio. Esta victoria supone que Carlos Alcaraz se convierte en el nuevo número uno del mundo. De este modo, y a sus 19 años y 4 meses, logra un récord sin precedentes teniendo en cuenta que supera la anterior marca (Lleyton Hewitt, 20 años y 8 meses) por más de 15 meses.

El partido se decantó por el tercer set. A pesar de tener momentos de clara precipitación y de una desconexión propia del momento y de los nervios, Alcaraz fue capaz de levantar dos bolas de set y ganar el tiebreak. Con dos sets a uno arriba y mucho más liberado, no volvió a dudar ni tampoco concedió opciones de remontada.

En su segundo año como profesional, ya puede presumir de contar con un Grand Slam, dos Masters 1000 y el cetro del número uno mundial. Casi nada para una carrera que promete tantos días de gloria.

Por encima de su tenis y un talento descomunal, hay una virtud suya que conviene destacar. La virtud de, fruto de su desparpajo y carisma, enganchar a tanta gente. Gente que, quizás no es aficionada al deporte de la raqueta pero sí a seguir sus andanzas.

Emociona ver como Carlos Alcaraz ha logrado en tan poco tiempo superar la mayoría de retos posibles. Recuerdo como le vi jugar hace menos de dos años en el circuito Challenger y, ahí está, demostrándole al mundo entero que vamos a tener un tenista ganador para muchos años.

Ahora, estrenado ya su palmarés a nivel de Grand Slam, sólo queda esperar a que se sigan engrosando sus números.

Ojalá el de hoy sea el primer Grand Slam de muchos.