El Valencia CF acaba de hacer oficial la contratación de Edinson Cavani. Reconozco que me cuesta recordar la última vez que un fichaje me generó tanta ilusión como este.
Desde que salieron los primeros rumores, han sido días muy largos. Días de informaciones contradictorias y de estar pendiente de las redes sociales en busca de la última actualización sobre el asunto. Días donde parecía hecho y otros donde parecía que la operación se truncaba.
El uruguayo lleva siendo uno de mis jugadores favoritos desde que lo descubrí en el Nápoles. Desde ese momento, su carrera ha venido marcada por los goles. Una cantidad tal que le ha llevado a ser considerado como uno de los mejores delanteros del siglo XXI.
Estamos ante un jugador cuyo apelativo es “El Matador”. Mismo apodo que Mario Alberto Kempes, una de las mayores leyendas de la historia del club. Casi nada como carta de presentación.
La espera ha merecido la pena. Nunca habría imaginado que Cavani podría llegar a jugar como local en Mestalla y hoy, por fin, y con el mítico 7 a la espalda, ese sueño se ha convertido en una realidad.
Sólo el tiempo dirá qué rendimiento da pero es innegable que verle vestido de che es un motivo de ilusión para una afición ávida de alegrías y momentos que celebrar. Su casaca sólo por lo que representa tener en tus filas a un jugador de su talla va a venderse hasta la saciedad.
Ojalá la afición del Valencia pueda celebrar muchos goles con esa forma de lanzamiento de flecha tan característica del charrúa.
¡Bienvenido, Cavani! ¡Bienvenido, Matador!
