Lo reconozco, Dani. Todavía no me he hecho a la idea de que la temporada que viene no formarás parte de la plantilla del Valencia. Han sido 9 años y tu nombre, para lo bueno y para lo malo, nunca ha dejado indiferente. Has vivido infinidad de episodios con el murciélago en el pecho.

Incluso en tus momentos de peor fama algunos lucíamos orgullosos el apelativo de parejistas y te defendíamos ante todo. Caer y levantarse. Ese fue tu lema. Fruto de esa perseverancia, fuiste capaz de cambiar las dudas de tus primeros años en aplausos y reconocimiento. Supiste demostrar tu valía y lograste permitir a la afición disfrutar de tu talento a veces incomprendido. Sobre todo, dignificaste el escudo. Tu rendimiento en la 2018/19 fue sencillamente espléndido y eras la referencia en el campo de un equipo que, con Marcelino en el banquillo y Mateu Alemany en los despachos, cumplía los objetivos.

Ese año del Centenario siempre quedará en el imaginario valencianista. Tus lágrimas en Sevilla eran las de toda la afición. Verte levantar esa Copa del Rey será un recuerdo inolvidable. Una imagen que ponía fin a 11 años de travesía en el desierto. Firmaste un año, insisto, espectacular, y nadie podía intuir que un año después estaríamos dedicándote palabras de despedida.

Cuando salieron los rumores de las intenciones del club con respecto a tu salida, quise pensar que la situación se acabaría, fruto de tus ganas de quedarte, por estabilizar. Nada más lejos de la realidad. Peter Lim y Anil Murthy, contra el sentir de cualquier aficionado y en una decisión que no debería quedar impune, han estimado oportuno regalarte al Villarreal.

Has llegado a ocupar un puesto entre los diez jugadores con más partidos en la historia che. Una hazaña que habla por sí misma de tu trayectoria y que hasta hace poco parecía que no quedaría ahí. Tu ritmo de partidos jugados cada año hacía presagiar que seguirías escalando en esa bonita clasificación y que está repleta de varias de las mayores leyendas que ha habido en el club. Otro motivo que genera mayor tristeza, si cabe, a tu salida.

Admito que me había ilusionado con verte retirándote en el Valencia. Llevas mucho tiempo siendo mi jugador favorito y me resultará raro verte defendiendo otros colores. Ojalá puedas seguir demostrando todo ese fútbol que Di Stefano avisó que tenías y tu te has hartado de demostrar. Espero que las puertas de la Selección Española sigan abiertas para ti y aunque ya no sea en clave Valencia, por lo menos nos acerques a ganar otra Eurocopa.

Gracias por todo, Dani. Siempre serás una leyenda del Valencia. Por jugadores como tu, el murciélago nunca dejará de volar.