Me cuesta recordar un jugador que haya generado tanto consenso entre el Valencianismo como él. Llegó casi por la puerta de atrás y para ampliar el fondo de armario. En menos de 1 año el francés se ha ganado el cariño y respeto de todos los aficionados. Sí, hablamos de Francis Coquelin.
Hay un dato que refleja por sí solo su rendimiento. En sus casi 900 minutos en el campo, el Valencia únicamente ha encajado 4 goles, siendo uno de ellos de penalti. A primera vista se le puede considerar un mediocentro defensivo, qué facilidad tiene para recuperar balones, pero es mucho más. Aguanta la pelota con suficiencia y también busca la verticalidad en sus pases.
Debutó en Riazor casi al día siguiente de aterrizar. Con la camiseta del Valencia, ha jugado como central en el Camp Nou (Copa del Rey) o como falso extremo en Old Trafford y en el Allianz Stadium de Turín. En ninguno de ellos ha desentonado sino al contrario, se ha mostrado como un jugador polivalente y un valor seguro sea cual sea su posición en el campo.
La temporada pasada el mejor jugador fue, para la inmensa mayoría, Geoffrey Kondogbia. Tal fue su nivel que ni se llegó a debatir sobre si debía ejecutarse la opción de compra marcada en 25 millones. Ahora, el magnífico rendimiento de Francis unido a la versión Inter de Milán de Kondogbia, nos llevan al debate de quien es el 6 titular del Valencia. No hay dudas que el mejor centrocampista actualmente es Coquelin, a nivel físico, mental e incluso de confianza.
Además de Coquelin, hay otro nombre a destacar. Con permiso de Gayá, al que se le ha visto algo fundido los últimos dos partidos, Gabriel Paulista está siendo el mejor esta temporada. Cada partido suyo demuestra que su estado de forma es sensacional.
Su umbral de dolor es muy distinto al de su compañero en la zaga Garay. Da la sensación que es muy difícil que se caiga de una alineación o una convocatoria por molestias. No le afectan las circunstancias porque sigue dando el máximo.
Empezó la Liga siendo el mejor contra el Atlético y mostrándose muy inseguro contra el Levante pero, desde el partido en El Madrigal, el carioca no baja del notable. Con exhibiciones incluidas como la de Old Trafford o la del pasado sábado ante el Rayo. Sea Garay o Diakhaby su acompañante, él se muestra ajeno a ello. Nadie duda que se ha ganado el rango de líder de la zaga ché.
Coquelin y Gabriel Paulista son los capitanes sin brazalete del conjunto de Marcelino. Dos de los principales artífices de que el Valencia sea el equipo que menos encaja en Liga. Partido tras partido brillan por encima del resto, y más allá de eso, son de los pocos que muestran la ambición y garra que solicita la hinchada. Ese es el tipo de futbolistas que siempre ha funcionado aquí.
En el Valencia de Benítez, el mejor Valencia que hemos visto nunca, la mayoría no tenían el cartel de estrellas pero sí había muchos capitanes sin brazalete. Ayala, Pellegrino, Carboni, Albelda y un largo etcétera. Algo carente estos últimos años donde faltaba alguien capaz de pedir más a sus compañeros o pudiera arremeter contra el árbitro decisiones polémicas o, incluso, saliera a los medios para manifestar lo que piensa el aficionado y no se basase en meros tópicos.
Ese es el ADN necesario para volver a donde corresponde. Paulista y Coquelin marcan el camino. Sigámosles.
Publicado en SUPERDEPORTE el 29 de noviembre de 2018
