El 6 de abril de 2017 fue un gran día para los amantes de la cantera valencianista. Carlos Soler se estrenó como goleador en Mestalla con una obra de arte y Lato dio la asistencia del segundo gol, otorgando la razón a los que pedimos que tenga una oportunidad como titular. Hay motivos para el optimismo.

Con Carlos Soler la ilusión está desbordada. Muchos vemos en él la gran esperanza de la entidad valencianista. Tantos años buscando al nuevo Baraja y de repente, un chaval de 20 años que ha crecido en el Valencia desde los siete, es el que más se parece al vallisoletano. El hecho de que el Pipo entrenase a Carlos en edad juvenil es uno de los motivos.

Viendo su nivel uno se acuerda de Prandelli. El entrenador italiano no le vio preparado para tener minutos con el primer equipo y le convocaba para luego no darle oportunidades, cortando así su progresión. Otros como Medrán o Mario Suárez gozaban de mucho mayor crédito. Pese a que debutó en Anoeta con el italiano todavía en el banquillo resulta algo anecdótico.

Quien sí confió realmente en el “18” fue Voro. En su primer partido liguero de esta nueva etapa al frente del Valencia le otorgó la titularidad frente a Osasuna. No contento con ello, solicitó que dejase de ser jugador del filial para ser a todos los efectos miembro del primer equipo. Desde ahí, nadie ha sido capaz de quitarle el puesto. Partido a partido mejora y va puliendo sus carencias, haciendo una lectura cada vez más acertada de lo que necesita el juego en las distintas fases de los partidos.

Lo que más llama la atención es el momento en que ha destacado. En un equipo en urgencias, coqueteando con el descenso, da la sensación de veterano. Su visión de juego y su llegada desde segunda línea son sus principales credenciales. Los tres goles que lleva hasta la fecha nos muestran que Soler no olvida sus inicios donde desde la posición de delantero centro perforaba porterías sin piedad. Calidad, personalidad, juventud y sentimiento de pertenencia. Ese es Carlos Soler.

La cantera del Valencia está de enhorabuena también por otro de sus mayores exponentes. Ese no es otro que Toni Latorre “Lato”. En sus tres ratos con la primera plantilla está demostrando que la factoría de laterales izquierdos de Paterna no conoce de límites. Tras Jordi Alba, Juan Bernat y José Luis Gayà, aparece Lato. El de la Pobla de Vallbona demuestra cuando juega que cada vez es menos promesa y más realidad.

Para los que le hemos visto jugar, convendremos que lo que diferencia a Lato de sus predecesores es su capacidad defensiva. Su posición siempre ha sido la misma y eso le ha llevado a tener más que interiorizados los conceptos defensivos para cada circunstancia del juego. Primero defiende y luego ataca. Su asistencia de ayer en el gol de Munir es buena prueba de ello.

La competencia de Lato se resume en dos nombres. Gayà, a priori, titularísimo para la banda izquierda pero que no se aleja de sus molestias físicas y Siqueira, el cual tiene los dos pies fuera del club. En ese contexto, Lato debe seguir aprovechando los minutos que tenga hasta que se cierre la temporada y de esa forma, disipar las dudas de aquellos que no saben si será suficiente para la próxima campaña con Gayà y Lato o si se necesita fichar a alguien y ceder al joven canterano.

Más de un valencianista que haya comprado la elástica de esta temporada habrá optado por dejarla sin nombre, motivado por la falta de ídolos. En un Valencia en ruinas y sin gente con los que identificarse han aparecido Carlos Soler y Toni Lato. Grandes amigos y valencianistas hasta la médula.

Si confirman lo que se les adivina, ellos sí son grandes opciones para ocupar las serigrafías de las camisetas valencianistas de los aficionados. Algunos dirán que son el futuro. Les corrijo. Soler y Lato son el presente.

Publicado en SUPERDEPORTE el 7 de abril de 2017