Aunque en la clasificación sólo se suman 3 puntos, el 2-1 frente al Real Madrid tiene muchas connotaciones. Ganar ayer demuestra que por muy mala temporada que esté haciendo el Valencia, nunca hay que darle por muerto. Ganar contra el Madrid también deja en evidencia la campaña que se está haciendo. Vencer contra el líder de la Liga de poco sirve si luego no haces lo propio contra, por ejemplo, tus dos próximos rivales, Alavés y Leganés. Ahí es donde hay que sacar el mismo rendimiento presentado en los 90 minutos de juego. Derrotar al equipo local del Santiago Bernábeu es una de las mayores alegrías que puede recibir el valencianista y más, si cabe, en estos tiempos donde hay muy poco que celebrar en el campo. La noche que ansiábamos todos, jugadores incluidos. Y, por encima de todo, la victoria frente a los merengues quizás es el punto de inflexión que sirva para escapar, por completo, de los temores que tenían todos los aficionados del murciélago de verse compitiendo en Segunda.

Mérito del Valencia ser capaz de vencer al Madrid, la mejor plantilla del mundo. Un equipo en que los jugadores que conforman su banquillo serían titulares en casi cualquier otro club. Lo que se solicita por parte de la afición es lo de ayer. Que los jugadores den el máximo, resultados al margen. Con un 2-3 visitante, el ché de a pie hubiera seguido mostrándose orgulloso del juego. Un juego más acorde al que ha caracterizado históricamente al Valencia (el puto Valencia, dicho mal y pronto), ese conjunto incómodo y duro de batir, sin necesidad de tener la posesión del balón para salir victorioso.

No soy sospechoso con Parejo. Para mi, el mejor jugador del Valencia. Me declaro abiertamente Parejista. Este invierno me costaba imaginar que nos fuéramos a desprender de él. Cierto es que su actitud a veces no es la idónea aunque también lo es, que con confianza es un jugador diferencial. Ayer hizo lo que todos le pedimos. Demostrar su calidad en beneficio del equipo. No creo que alguien tenga reproche de su actuación frente a su antiguo equipo. La queja es que no juegue con mayor regularidad de esta forma.

La victoria no hace cambiar ni un ápice la reprochable gestión de Peter Lim. Su no presencia en el palco de Mestalla es una muestra más de la lejanía que va adquiriendo con respecto al club que compró. De todas formas, que se deje ver por la Avenida de Suecia no es algo que preocupe al aficionado. Lo que le preocupa es que Lim siga sin ser capaz de cambiar el rumbo ché desde los despachos.

El valencianismo está viendo como se han tirado, literalmente, a la basura las dos últimas temporadas. Para luchar por mantener la categoría no era necesaria la aparición de un magnate de Singapur. No se comprende el porqué no se corrigen los errores que han llevado a esta situación. Febrero está a punto de ser tachado de nuestros calendarios y seguimos sin una dirección deportiva.

Nos equivocaríamos imaginando que los fichajes se hacen ya en verano. Error. Los fichajes hay que empezar a gestionarlos desde ya y para eso es necesaria la llegada inmediata de un director deportivo, que goce de autonomía para poder fichar lo que considere. Dicho de otra manera, con esta ausencia de gestión, oportunidades de mercado como Kiko Femenía se escapan. Se necesita un equipo de ojeadores que tenga dominadas las principales ligas y sea capaz de fichar buenos jugadores. Y no solo buenos jugadores sino jugadores que no le tiemblen las piernas ante la adversidad y que muestren siempre actitud en el campo sin miedo a errar.

Uno se queda sin calificativos en el diccionario para hablar de la labor de Voro. Alguien que por encima de todo busca el bien del club y no el suyo personal. El marcador no deja de ser su mejor defensor. Estuvo ahí cuando su equipo más lo necesitaba y renunció a su puesto de confort de delegado para tratar de sacar al Valencia adelante como entrenador. Voro ha dejado en evidencia a Prandelli, el cual no hay que olvidar que dejó tirada a la entidad. Mi mayor ovación para el entrenador valencianista.

El mercado de invierno no sirve de nada, decían. Tus goleadores contra el Madrid forman parte de la plantilla desde hace apenas un mes. Orellana y Zaza (auténtica obra de arte su gol), cada uno con sus características, están ganándose un puesto y también cierto reconocimiento.

Publicado en SUPERDEPORTE el 23 de febrero de 2017