Está en boca de toda la afición valencianista. Gayà es “trending topic” en el mundo ché prácticamente desde que empezó la temporada. Los incesantes rumores que hablan de intereses y acercamientos para ficharle, sobre todo por parte del Madrid, están causando cierta incertidumbre en un sector cada vez más numeroso del valencianismo. Hace poco parecía que la renovación era un hecho pero pasan las semanas y siguen sin haber novedades tranquilizadoras sino más bien todo lo contrario. Blindarlo se ha convertido en un imperativo tras la oficialización de la renovación del otro gran canterano, Paco Alcácer.

En estos momentos cuenta con una cláusula de 18 millones y un contrato que finaliza en 2018. En su primera temporada ya ha demostrado lo desfasada que está esa cantidad porque está siendo de los mejores del equipo partido tras partido. El que firma este artículo no tenía duda de las prestaciones del carrilero de Pedreguer después de ver el primer mes de competición. De hecho, llegué a escribir en octubre lo siguiente: “el actual carrilero valencianista será un futbolista más completo que Alba y Bernat”. Dos jugadores que no necesitan carta de presentación, que fueron los últimos dueños de la banda izquierda valencianista y que juegan en dos de los mejores equipos del mundo, Barcelona y Bayern, respectivamente.

Algunos me dijeron que era todavía muy pronto para realizar tales afirmaciones pero los que le habíamos visto ya, no teníamos ninguna duda de que más pronto que tarde esa hipótesis iba a ser un hecho y va por muy buen camino. A Gayà viéndole solo un partido se le ve que es un futbolista de otra pasta, de esos que aparecen cada muchos años en su posición. Lo tiene todo para triunfar.

Hay que atarlo como sea. Yo tengo claro que va a renovar y se quedará. La duda reside en cuanto tiempo. Tiene condiciones para llevar la zamarra del murciélago durante como mínimo 10 años y ser asimismo uno de los capitanes en un futuro cercano. Es el ojito derecho de gran parte de la hinchada y también del director deportivo, Rufete, que no fichó a nadie para no taparle la progresión, consciente del nivel al que podía llegar.

Es valencianista de cuna y por tanto, está cumpliendo su sueño con tan solo 19 años. Todos los que hemos jugado alguna vez a fútbol hemos soñado en defender determinados colores. Y la aspiración del joven lateral era jugar como local en el Estadio de Mestalla, luciendo la blanquinegra. Hay que ponerle un salario que le sitúe entre los mejor pagados del equipo porque todo indica que Gayà va a ser el mejor lateral izquierdo de Europa. El mínimo de su nueva cláusula deben ser unos 50 millones, precio de crack mundial y que resulte prohibitiva para cualquier que pretenda echarle las redes.

Renovándole no solo se conseguiría atar a la joya de la corona. También se conseguiría de este modo dar un golpe sobre la mesa y demostrar que este Valencia no va de farol y que va a formar una plantilla aspirante a todo.

Publicado en SUPERDEPORTE el 3 de abril de 2015