El Valencia sumó este domingo su segunda derrota de forma encadenada en Liga. Aunque esa no es la noticia. El equipo desplegó un grandísimo encuentro frente al FC Barcelona, a pesar de perder por la mínima en los últimos instantes.
Podríamos considerar que el conjunto ché empezó por delante gracias a la afición, que volvió a demostrar que está sobradamente preparada para las grandes citas. La grada contaba con un invitado de lujo en el palco, el nuevo dueño de la entidad blanquinegra, Peter Lim, que no pudo disfrutar de la machada de su equipo contra los de Luis Enrique. La presencia del magnate no fue la única mediática puesto que también asistieron otros ilustres, el Jeque del PSG y dos leyendas del Manchester United, como lo son Neville y Scholes.
El partido fue muy completo por parte del Valencia, en todas las líneas. Se defendió de forma fantástica, tapando a los Messi, Neymar, Suárez, salvo en la última jugada. Esa jugada fue defendida horriblemente, desde el saque de esquina hasta el rechace que acabó con el postrero gol de Busquets. El goleador blaugrana estaba solo para rematar.
Retrasar tanto la línea acabó condenando a un gran Valencia, que no se mostraba incómodo jugando a la contra. En los últimos minutos quizá se echó en falta la figura de un medio que dotase de mayor pausa al equipo, a pesar del gran partido del virtuoso André Gomes (¡qué calidad tiene el tío!).
La injusticia volvió a pasearse por el renovado Mestalla con afán de protagonismo. Ya son muchos guiones similares en los últimos meses. Sin ir más lejos, la temporada pasada frente al Madrid tanto en la ida (gol de Jesé en los compases finales, que supuso la derrota por 2-3) como en la vuelta (gol de Cristiano de tacón en el tiempo añadido que impidió ganar en el Bernabéu) y por supuesto, el fatídico gol de M’Bia (que privó a los valencianistas de disfrutar de una final de Europa League).
A Nuno últimamente le han caído palos por el mal juego desplegado y ayer se volvió a ver un equipo bronco y copero, difícilmente inexpugnable. Tácticamente fue un partido perfecto (con la mancha de ese gol encajado) y los jugadores tuvieron muy claro lo que debían hacer en todo momento.
Es una obviedad que jugando de esta forma, el Valencia conseguirá sobradamente sus objetivos. El problema no es perder contra el Barça sino haber perdido la semana anterior contra un Levante en horas bajas. Los objetivos se logran contra los equipos menores, no contra los grandes. Los próximos partidos ligueros son contra Granada, Rayo y Eibar, fundamental sumar los 9 puntos en el casillero. Después de estos, se recibirá el 4 de enero al Real Madrid. Otra prueba para demostrar que este equipo va en serio. El partido contra el Barça es el camino a seguir. La derrota supuso un duro varapalo.
Si luchas puedes perder pero sino luchas estás perdido.
Publicado en VLC Sport
