El 3 de febrero de 2016, el valencianismo sufrió una de las mayores humillaciones en los 97 años de historia de la entidad. Una noche en la que el equipo perdió por 7 goles a 0 en el Camp Nou dando una imagen muy pobre y lejos de cumplir con el mínimo exigido para defender el escudo valencianista. 74 días más tarde, el Valencia tenía ante sí su particular révalida. Era imposible cerrar la herida abierta la noche del 7-0, pero el domingo pasado, el Valencia fue capaz de darle una alegría a la afición, mostrando orgullo y actitud. Se consiguió por segunda vez en los últimos tres años vencer al equipo de la ciudad condal en su casi inexpugnable feudo y cobrarse por tanto, una mini venganza, una mini vendetta.

El equipo del murciélago fue capaz de aprovechar sus oportunidades en el primer tiempo para irse 0-2 al descanso. Ayestarán apostó por un sistema, salvando las distancias, estilo Simeone (con 4 centrocampistas y 2 delanteros libres) y consiguió con tal planteamiento minimizar las prestaciones de Busquests así como a la delantera sudamericana Messi-Neymar-Suárez. Diego Alves fue uno de los mayores culpables de la machada con muy buenas intervenciones, secundado por unos excelsos Mustafi y Abdennour que tuvieron la tarea de tapar a la mejor línea atacante en la actualidad. También muy destacable la aportación de Santi Mina, que está en un estado de forma espléndido y anotando goles.

El miedo al descenso ha quedado finalmente en pesadilla, en una larga pesadilla. El Valencia mantendrá la categoría tras haber estado en el alambre estas últimas jornadas, provocando una gran incertidumbre al aficionado. La victoria al conjunto culé es de las pocas alegrías que se han disfrutando a lo largo de estos largos meses. Una temporada que empezaba con mucha ilusión al volver a jugar con el balón de la Champions, ha acabado haciéndose muy larga.

Quedan 5 jornadas para que se cierre el telón aunque se puede dar ya por finalizada la temporada, numéricamente hablando, porque la zona de descenso ya está muy lejos y remontar 9 puntos de 15 por jugar al Sevilla para acceder a Europa supone más que una quimera.

Pako Ayestarán ha logrado 2 victorias balsámicas ante Sevilla y Barça y el debate sobre su continuidad va a salir más pronto que tarde. No era partidario de hipotecar el banquillo ché al rendimiento que diese Pako porque esperaba otro perfil para la temporada que viene. Mi gran duda reside en quien es la alternativa en caso de salida de Ayestarán. Antes que volver a las andadas con un Gary Neville de turno, mejor quedarse con el actual inquilino del banquillo pero ya va tocando contratar un entrenador de campanillas con currículum a su espalda y de ese modo, construir el equipo alrededor de tal figura.

Suso García Pitarch tiene mucho trabajo por delante. Debe tomar la decisión sobre el entrenador y planificar ya las bajas. Muchos miembros de la plantilla son prescindibles pero quizás no tantos como pensábamos hace 3 semanas. Jugadores tales como Abdennour o Rodrigo son más aprovechables de lo que parece. Esperemos que el actual director deportivo sea capaz de fichar futbolistas en base a las necesidades del equipo. Es sabido por todos que puestos como el de medio defensivo o el de extremo izquierdo siguen siendo infinitamente mejorables.

PD. Ya van muchos años consecutivos yendo al Camp Nou para animar al Valencia. Amunt!

Publicado en SUPERDEPORTE el 16 de abril de 2016