La temporada ché dará oficialmente comienzo el 19 de agosto contra el Mónaco, en la previa de la Champions League. Tal eliminatoria marcará el futuro más inmediato del club. No hace falta decir lo que supondría no poder disputar la máxima competición de clubes.

Previas a parte, la magia del verano la marcan los fichajes. Hasta la fecha, 4 son los ya acometidos. Ryan, Danilo, Bakkali y Mina. Con la excepción del último, tengo la certeza de que los otros tres eran desconocidos para gran parte de los aficionados.

En la humilde opinión del que firma este artículo, los únicos puestos que se tenían que reforzar eran el portero (lesión de Alves), medio defensivo (Fuego estaba sin recambio), extremo izquierdo (Piatti es el único puro y ven a De Paul como mediapunta). Tales posiciones sí se han cubierto pero quizás debía haber sido con jugadores contrastados que mejorasen a priori a los teóricos titulares y aportasen experiencia. Dicho lo cual esto no consiste en poner en duda las prestaciones que pueden dar las cuatro caras nuevas, que han costado aproximadamente 17 millones (se desconoce todavía el precio de Danilo).

Viendo las cifras a nadie se le escapa que el mercado veraniego donde se pretendía invertir fue el anterior (Negredo 30M, Rodrigo 30M, André 15M, Cancelo 15M, …), independientemente de cuando se acometan los pagos de éstos porque al fin y al cabo ya eran jugadores a las órdenes de Nuno. A pesar de ello, me parece indispensable fichar otro extremo. Un jugador de banda que aporte 10-15 goles, a la par que desborde. E incluso también un medio creador superior a Parejo y que le sirva de competencia, pero parece que tocará esperar otro año más.

No conviene olvidar que por ahora el mejor fichaje es el de retener a Otamendi. hace poco parecía que su venta era un hecho pero con el paso de los días el argentino sigue portando la zamarra del “rat penat”. Algunos le achacan su comportamiento (sobre todo por las palabras de su agente Eugenio López) aunque como vuelva a dar el nivel que ha dado esta campaña, no tendrán problema alguno en “indultarle”, incluso muchos le subiríamos la ficha porque se lo ha ganado en el campo, donde debe ser.

Resumiendo, las tareas pendientes a corto plazo son: pasar la previa, conseguir que las promesas fichadas disipen las dudas generadas, retener a Otakáiser y fichar una guinda.

Publicado en SUPERDEPORTE el 9 de agosto de 2015