El valencianismo se ha despertado con la noticia de la casi segura continuidad de Paco Alcácer en el Valencia. Para el que escribe este artículo, noticia muy positiva. La salida de Paco tenía ciertas connotaciones negativas.

El rumor de su marcha al FC Barcelona supuso un jarro de agua fría para el aficionado. La mayoría poníamos en tela de juicio donde estaba el “super proyecto LIM” vendiendo al jugador más querido por la afición valencianista. Al margen de que la oferta pudiera ser buena o no, el aficionado está cansado de ver como todos los que destacan se marchan. Alcácer debía quedarse.

Las características del delantero de Torrent son conocidas por todos. Su juego al primer toque es su virtud diferencial. Su juego de espaldas y capacidad de asociarse sigue mejorando. Ya no es aquel delantero que sólo podía ver el fútbol de cara. Sus asistencias la pasada campaña, hasta un total de ocho, lo corroboran.

Se le da muy poca importancia pero tengo la certeza de que el juego del Valencia no beneficia a Paco y sus cifras goleadoras. Y me explico, no hablo del sistema empleado ni de la forma de juego que pretende implantar Pako Ayestarán. Hablo de algo mucho más simple. Alcácer marcaría muchos más goles si el equipo jugara con dos extremos puros y por su pierna habitual y no a pierna cambiada. Los futbolistas que juegan a pierna cambiada nunca llegan a línea de fondo y Paco ha demostrado que tiene facilidad por cazar los centros que le llegan desde los costados.

Pese a ello, Alcácer debe seguir progresando. En su debe está el hecho de que no es un delantero autónomo que pueda regatear a un par de defensas o se cree una ocasión de la nada. Si añadiese eso a su repertorio, pocos delanteros se me ocurren mejores que él. En sus manos está.

Y por último, necesario hacer cierto hincapié en sus registros. Ha anotado 43 goles oficiales repartidos en sus tres temporadas en el primer equipo. La pasada campaña fue la más productiva llegando a los 15 goles. El objetivo para la temporada que ahora comienza es claro. Superar la barrera de las 20 dianas. De esa forma, las dudas sobre su juego desaparecerán y el Valencia saldrá beneficiado.

Ojalá Alcácer pueda celebrar muchos goles como local en Mestalla durante mucho tiempo.

Publicado en SUPERDEPORTE el 19 de agosto de 2016