El Valencia salió derrotado de su visita al Camp Nou por un inmerecido 2-0. El equipo ché cuajó un partido completísimo y mereció un resultado muy distinto. La primera parte que hicieron los jugadores de Nuno fue probablemente la mejor en toda la campaña, teniendo en cuenta el escenario y el rival.

El equipo fue muy valiente desde el inicio, pero en el minuto 1 ya se veía por detrás en el marcador. Un hecho que, en años anteriores, hubiese supuesto una goleada asegurada, no fue así en el día de ayer, sino todo lo contrario. En lugar de venirse abajo y retrasar las líneas, mantuvieron el planteamiento inicial. Un Valencia que con una presión muy arriba, e imposibilitando la salida del balón por parte de los centrales, provocó que el Barça, hasta la entrada del croata Rakitic, no tuviese centro del campo y, por ello, no pudiese conectar con sus 3 delanteros (Neymar, Suárez, Messi).

En el primer acto, hubo un sinfín de ocasiones para los chés. Sin ir más lejos, en el minuto 10, el árbitro no dudó en señalar el punto de penalti en el área culé. El que sí que dudó fue Parejo, que lanzó el penalti de forma muy mejorable. El “10” blanquinegro no debería ser el primer lanzador de penas máximas, y para nada es un comentario ventajista. Antes de que se dispusiese a chutar, muchos teníamos dudas de que fuese a lograr el tanto, porque no tiene grandes números y hay jugadores más especialistas en el equipo. Fue una verdadera lástima haber acertado en tal apreciación.

Tras el monólogo atacante del Valencia en los primeros 45 minutos, que no se vio recompensado con goles, el Barcelona, con la citada entrada de Rakitic, recuperó la posesión, aunque sin poner en grandes apuros a la zaga custodiada magistralmente por Mustafi y sobre todo Otamendi (imprescindible mantenerle el año que viene). El físico aguantó hasta el minuto 70, donde los jugadores se echaron atrás fruto del cansancio. Nuno no se arriesgó en ninguno de sus cambios, y puso jugadores en la misma posición de los sustituidos. Eso impidió ver a Negredo y Alcácer juntos que hubiese puesto en mayores apuros, si cabe, el camino hacia la victoria local.

Antes de que finalizase el encuentro, un tal Leo Messi vio puerta para poner el definitivo 2-0, aunque es un dato meramente anecdótico. A pesar de que el equipo del murciélago se fuese de vacío, el aficionado no puede achacar nada, porque se jugó de tú a tú frente a todo un FC Barcelona, y en su campo. La asignatura pendiente quizá sea aguantar los 90 minutos al mismo ritmo, y aprovechar mejor las ocasiones de gol.

El encuentro de ayer dejó un mensaje en clave valencianista, y es el siguiente: Este equipo va muy en serio y, si continua en esta buena dinámica y realiza ciertos retoques en la plantilla, podrá ser aspirante a títulos más pronto que tarde. Los principales puestos a reforzar de cara a la próxima temporada deberían ser el lateral derecho, el medio defensivo (con salida de balón), el medio creador y el extremo. Si se acierta con esos 4 fichajes, y añadido a la base que ya existe, el Valencia podrá dar muchas alegrías a su afición.

El mejor Valencia ha vuelto.

Publicado en SUPERDEPORTE el 19 de abril de 2015