Ayer debutó Fran Villalba en partido oficial con el Valencia con apenas 17 años. La afición estaba ansiosa por ver a la perla de la cantera y el chaval no defraudó. Fue sin duda, lo más destacable del partido contra el Barakaldo. Lejos de arrugarse ante su debut, Fran la pidió y dio destellos de su calidad en cada balón que tocó. Demostró que tiene la capacidad de ver el fútbol un segundo antes que el resto.

Su progresión es meteórica. Hace 2 años estaba jugando en el Cadete. El año pasado siendo juvenil de primer año ya estaba en el Juvenil A. Este año es titular en el Valencia Mestalla. El siguiente paso es conseguir ser jugador del primer equipo a todos los efectos. Poco le queda.

Nos ha encantado a todos los chés pero hay que tener calma con él. Tiene fútbol para rato pero no hay que quemarle. Hay que recordar que solo tiene 17 años. Debe ir teniendo minutos con el equipo pero sin volverse locos. Gary Neville tiene un diamante en bruto que debe ir puliendo, hasta conseguir sacar el mayor rendimiento a un jugador que se nota que está por encima de la media.

Fran tiene muchísima progresión. Todo apunta a que puede ser el próximo 10 valencianista. Calidad le sobra y se ha demostrado que es un futbolista diferente. Pido que no comencemos con las etiquetas, apodarle como el nuevo Silva o derivados le creará una presión añadida.

El Valencia debe confiar en él y atarle. No tengo ninguna duda que, con paciencia y confianza, podemos estar ante una de las piezas más importantes del futuro inmediato del Valencia.

Publicado en SUPERDEPORTE el 17 de diciembre de 2015