En los últimos días los rumores que situaban a André Gomes fuera del Valencia la próxima campaña cada vez eran mayores. En el mundo del fútbol, la máxima de «cuando el río suena, agua lleva» suele salir victoriosa. Ayer, los rumores se convirtieron en realidad cuando por la noche se confirmó su marcha al FC Barcelona.
Ante este suceso, en el valencianismo hay cierta división. Algunos piensan que se debería haber tratado de tensar la cuerda, forzando una subasta que encareciera más si cabe al jugador, viendo lo inflados que están los precios en el mercado actual y tratando siempre de venderle al extranjero. Otros, en cambio, ya se dan por satisfechos viendo que el Valencia ha sacado 35 millones fijos + 25 en variables (contando que el Benfica se llevará el porcentaje pertinente).
Una venta es una buena venta o no, en función del jugador que venga de reemplazo, no en función de lo que se cobre. Dicho de otra manera, de nada sirve vender a Soldado por 30 millones si sus sustitutos son Pabón y Postiga. En cambio, si vendiendo a Gomes, esto provocara la llegada de jugadores como Mata o Camacho, la venta acabaría sin suponer un gran problema para la entidad.
Uno de los principales puntos achacables ante esta situación es el siguiente. Es el mensaje que se da al aficionado sobre el proyecto. Lim llegó dispuesto a cambiar el cliché valencianista para convertir un equipo vendedor, en uno comprador. Teoría difícil de sustentar cuando Otamendi, tras ser con diferencia el mejor en el primer año Lim, se marchó y ahora le ha tocado al centrocampista luso. Así resulta costoso conseguir formar un equipo e imposible competir con los mejores. No veo que el Atleti se desprenda de Griezmann o Saúl.
Existe una salvedad entre la venta de Otamendi y la del «21». Otamendi se destapó como una pieza irremplazable mientras que analizando las prestaciones de Gomes su aportación no ha sido acorde al cartel de top que muchos le hemos otorgado ni tampoco de jugador determinante. Y por tanto, su rol no ha sido fundamental.
Su posición todavía es algo indefinida. Juega en tres cuartos de campo pero no ha demostrado tener capacidad de último pase ni ser un jugador con gol. Asimismo, tampoco le veo ejerciendo de organizador por sus características. Conviene tener en cuenta que en unos días soplará apenas 23 velas. El tema con André Gomes es la proyección que se le adivina pero no lo que ha demostrado y viene de una temporada discreta.
La nefasta campaña pasada no clasificando para Champions y la incapacidad por conseguir sponsor para la camiseta son otros condicionantes que no juegan muy a favor del club y han provocado que se adelantaran los acontecimientos.
Se fueron en los últimos años, futbolistas de talla mundial como Villa, Silva, Mata, Otamendi y otros tantos. Es el momento de buscar un sustituto de garantías que devuelva la ilusión al aficionado y también de tratar de formar un bloque. Es todavía 22 de julio. Tiempo hay.
PD. El FC Barcelona hizo oficial el fichaje a las 23.33h. El Valencia no se manifestó con ningún comunicado oficial, alegando que todavía es un acuerdo verbal.
Publicado en SUPERDEPORTE el 22 de julio de 2016
