Sensación de felicidad, alivio, alegría, expectativa y por encima de todo, ilusión. Eso es lo que sintió la afición valencianista el viernes 24 de octubre a partir del anuncio oficial de la venta entre Meriton Holdings (empresa de Lim) y el Valencia. Sin duda una de las fechas más relevantes en la historia de este club que ya cuenta con algo más de 95 años.
Hace algo menos de un año resultaba inimaginable esta situación. Pocos pensaron que un magnate o jeque invirtiese parte de su fortuna en poner al Valencia en el primer lugar del panorama futbolístico mundial.
El Valencia se puso en venta el mes de diciembre. 318 episodios más tarde. Ya es una realidad. En este periodo, hemos tenido capítulos como para poder llegar a redactar un libro sin final. Días de indignación, de desespero, de incertidumbre, de agonía, de sinsabor y también otros muy distintos, esos días en los que pensábamos que la venta ya era todo un hecho.
¿Quién no ha soñado con ver al capitán del Valencia levantando la Orejona (Champions)? ¿Quién no ha soñado con volver a tener la base del equipo campeón de todo a nivel de selecciones, como pasó con España? ¿Quién no ha deseado que este club sea tratado acorde a su historia y su afición? ¿Quién no ha pensado en que deberíamos tener objetivos sin límites y sin caer en la sensación de vernos inferior al rival? Con Lim todo eso está más cerca.
Peter Lim ha aguantado estoicamente pese a las adversidades presentadas a lo largo de este eterno periodo y ojalá se quede por mucho tiempo. La colaboración de Salvo ha sido capital para que la operación llegase a buen puerto y la afición espera que este permanezca en su cargo de presidente. La mezcla Lim-Salvo puede ser una sociedad ilimitada, que nos proporcione cosas que antaño ni imaginábamos.
Algunos dirán que lo de la venta es un arma de doble filo poniendo como demostraciones las ventas poco fructíferas de Málaga o Racing. Para demostrar su error, rescato unas palabras que usé en un artículo escrito el 17 de mayo cuando todos pensábamos que la venta había terminado. “Siempre manifesté mi escepticismo por el hecho de que un magnate -no confundir con mangante- viniese y se hiciese cargo del club, pero visto todo el procedimiento de estudio de ofertas, garantizo que esto no es un engaño sino más bien una realidad y vamos a volver al lugar donde deberíamos haber permanecido eternamente. El asiático Peter Lim, una de las mayores riquezas mundiales, está dispuesto a invertir en el equipo, tras varias intentos fallidos en comprar clubes.”
Lim apuesta por el Valencia y el Valencia apuesta por él. Son los primeros días del comienzo de una época. El momento de disfrutar de lo que pueden ser los mejores años de nuestra historia reciente.
Publicado en VLC Sport
